Un espacio común
CBCT, IOS, fotos e informe se registran sobre la misma escena. El escáner aporta la corona, el CBCT aporta volumen y raíz, y el informe se ancla por pieza FDI.
Unified Oral Scene
Un caso completo son tres cosas sueltas: STL del escáner intraoral, cientos de DICOM del CBCT e informes en PDF.
Cada pieza abre en un programa distinto y habla su propio sistema de coordenadas.
La relación entre ellas vive en la cabeza de quien lo miró o dentro de un software propietario.
Dónde cae este CBCT respecto a este escaneo, a qué diente se refiere este hallazgo, qué deriva de una medida y qué deriva de una inferencia. No viaja con los datos.
Un .uos es esas piezas más las relaciones entre ellas, en un solo fichero.
Un caso entero, expresado como un twin 3DGS clínico.
La solución no es convertir todos los ficheros a otro fichero más.
CBCT, IOS, fotos e informe se registran sobre la misma escena. El escáner aporta la corona, el CBCT aporta volumen y raíz, y el informe se ancla por pieza FDI.
Cada valor conserva origen, agente, confianza y derivación. Un registro automático, una medida directa y una inferencia clínica no aparentan tener la misma autoridad.
Desde el twin se regeneran STL, PLY y renders multivista con error medido. El sistema no sustituye los formatos clínicos: los recompone desde una escena verificable.
El mismo caso cambia de valor según quién lo abre: clínica, laboratorio e investigación leen el mismo fichero, pero no buscan lo mismo.
El caso se entrega entero: escáner, CBCT, fotos, informe y la transformada que los relaciona, en un fichero que se abre en un navegador.
Recibe la pieza a imprimir con su contexto, y la trazabilidad de qué se midió y qué se supuso.
Un conjunto de .uos es un corpus con procedencia: se sabe qué es medida y qué es inferencia sin abrir los ficheros.
Lo que todavía no hace. Escrito ahora que el paper está cerrado, así que la lista es honesta.
Todo lo que medimos sale de un paciente real completo. Suficiente para demostrar que el flujo funciona de extremo a extremo; insuficiente para afirmar nada sobre precisión clínica media. Hace falta una serie.
Era una de nuestras hipótesis: usar el campo gaussiano para reducir el ruido del CBCT. Descompusimos el campo en capas por densidad y medimos la mejora: quedó por debajo del umbral que nos habíamos fijado, así que revertimos el cambio en vez de venderlo. La hipótesis sigue viva; lo que falta es entrenar con las proyecciones originales, no con el volumen ya reconstruido.
Cubrimos el 97,2 % de la superficie con color medido del paciente. El resto son zonas que la cámara no vio. No lo rellenamos inventando: se marca como no medido, y se distingue en el propio fichero.
Hoy exportamos la arcada como una malla compuesta, no como 32 piezas independientes. Es la pieza que más bloquea al resto: sin ella no hay medidas por diente automáticas.
Bacterias, pH, fuerza de mordida. El formato ya tiene sitio reservado para ellos y así se diseñó desde el principio, pero todavía no hemos integrado ningún equipo que los mida.
Es investigación. No está certificado, no diagnostica y no sustituye el criterio de nadie.
No. Lo envuelve. El STL sigue saliendo por el otro lado, y sale mejor que el que entró, porque se regenera desde la escena ya registrada.
Fuera. Un .uos nunca los lleva dentro: guarda su huella digital para poder demostrar de dónde vino cada cosa, pero los datos crudos se quedan donde el centro los custodie. Es una decisión de diseño, no una limitación.
La especificación es pública y se apoya en estándares existentes (glTF, la extensión de Gaussian Splatting de Khronos, DICOM, FDI). Abierto significa que otro puede escribir su propio lector con el documento delante; no significa que ya haya un comité detrás.
Sí, y es la parte importante. El formato tiene un mecanismo de extensiones: cada añadido declara si un lector puede ignorarlo sin romperse. Así entrarán las bacterias mañana sin invalidar los ficheros de hoy.
Lo lee, avisa de lo que ha ignorado y no vuelve a guardarlo. Preferimos que un lector antiguo se declare incapaz de reescribir antes que perder información en silencio.
No se sobrescribe: se añade. Cada versión queda encadenada a la anterior, así que se puede ver quién añadió qué y cuándo, y volver atrás. Lo que un algoritmo propone se guarda aparte de lo que un profesional ha verificado, y se puede quitar entero sin tocar el resto.
El caso viaja seudonimizado y los metadatos de las fotos se eliminan en la propia entrada al sistema, automáticamente.
Una persona con agentes, durante dos meses, en colaboración con la clínica. No un equipo.